viernes, 23 de diciembre de 2011

Obras de arte en la construcción de Meccanos

Si este fin de semana te vas a dar un paseo por la Puerta del Sol para disfrutar de las actividades navideñas, no pierdas la ocasión para darte una vuelta por la Exposición Nacional de Meccano en el Centro Cultural de los Ejércitos (Gran Vía, 13).



Más de un centenar de modelos, muchos de ellos expuestos por primera vez que harán las delicias de niños y mayores. Maquetas que cobran vida gracias a los pequeños motores que ponen en marcha sus creadores y entre las que podemos encontrar a R2 D2, trenes, la guillotina francesa, coches antiguos, el primer Fórmula 1 de Fernando Alonso, el puente de Londres, la Torre Eiffel, una moto de policía, norias, tiovivos, relojes, aviones, el famoso barco Mississippi, y muchos más.

Precio: gratuito
Horario: hasta el 27 de diciembre de 10:30 a 14:30 y de 17:00 a 21:00h. Cerrado 24 y 25 por la tarde.

martes, 20 de diciembre de 2011

Hanoi: la esencia pura de Vietnam

El primer contacto con el país, ya te hace tomar conciencia de lo que te espera a lo largo de los próximos días que vivirás en la ciudad de Hanoi. De camino del aeropuerto al centro de la ciudad, múltiples coches, motos, bicis, carros y todo tipo de transporte que se os ocurra, nos acompañaron en nuestro recorrido, en el que llegamos a ver una moto con una especie de jaula incorporada que transportaba unos ocho cerdos vivos!!!! Éste sólo era el principio, claro está.


Llegamos a nuestro hotel ubicado en el corazón del Distrito 1, llamado Hoan Kiem. Sus calles están repletas de tiendas clasificadas por gremios, gente, motos, bicis, mujeres vietnamitas con el gorro típico y portando sus frutas y verduras según su tradicional sistema de balanzas, …

Tras un recorrido por las múltiples tiendas de cada barrio para adquirir algunos recuerdos de madera lacada, y una parada en uno de los talleres donde realizan los famosos lienzos vietnamitas bordados a mano que son una auténtica preciosidad; nos hemos tomado un respiro con una bia hoi (la cerveza típica vietnamita) en uno de los típicos bares que había en un cruce de calles del barrio viejo, mientras contemplábamos todo el bullicio de la ciudad.

Por la tarde, una visita al Lago Hoan Kiem con su templo y su famosa tortuga, y cursillo intensivo de nuestras primeras palabras en vietnamita que nos acompañarían el resto de los días: xin chiao (hola), tam biet (adiós) y cam on (gracias).

Al día siguiente y tempranito, día de visitas: Mausoleo de Ho chi Minh y paseo por la Residencia del presidente y sus jardines; Templo de la Literatura; y paseo por el barrio francés y visita a su catedral (muy parecida a Notre Dame), al museo de la historia de Vietnam y un par de pagodas.


Debo reconocer que estoy enamorada de los bares vietnamitas: cualquier esquina de la calle, en mitad de la acera, unas cuantas banquetas de plástico pequeñitas y una nevera portátil a cargo de un señor o señora que te vende latas de refresco y cervezas. Disfrutar aquí de una cerveza rodeados de motos por todos los lados y viendo la vida pasar, es toda una experiencia que te hace ver la cosas con otros ojos.

La última tarde que pasamos en Hanoi, tras nuestra excursión a la Bahía de Halong, que os contaré en el siguiente post, visitamos la prisión de Hoa Lo. Parece mentira que fuera tan sólo hace poco más de 30 años que terminara la guerra de Vietnam. Un mundo tan avanzado y que permita que ocurra una guerra tan ridícula, que se llevó la vida de tantas personas buenas tanto vietnamitas como americanas, por nada.

Esto explica por qué ha avanzado tan poco el pueblo de Vietnam en pleno siglo XXI, perdieron todo y aún no ha pasado tiempo suficiente que les permita reconstruir sus vidas y las de sus hijos.


¿Qué me llevo de Hanoi? La describiré como una ciudad caótica y ruidosa, pero con mucho encanto. Hemos visto cientos, miles de motos, bicis, personas caminando, cyclos, …, en cada cruce, en cada calle. Motos con tres, cuatro y hasta siete personas, portando colchones, mesas, cajas enormes, jaulas llenas de gallinas, cerdos y todo lo que se pueda imaginar.

Mujeres con el sombrero típico y su tradicional sistema de carga en balanza, y conductores de cyclos y de motos con sombreros de la guerra.

Bellas mujeres ataviadas con su bonito traje típico, llamado ao dai, que contrastan con las mujeres desaliñadas y en pijama que atienden los puestos callejeros donde venden carne de perro, pollo, vaca o lo que sea, sin ningún tipo de higiene; o las que atienden los restaurantes abiertos a la calle, que lavan los platos en un barreño en la acera y cocinan el plato del día en grandes peroles situados en la entrada.

O esos otros hombres y mujeres, que atienden los típicos bares de los que ya os he hablado antes, que te ofrecen unas mugrientas chanclas para que descansen tus pies mientras te tomas una cerveza, más bien caliente, y disfrutas de ver pasar la vida ante tus ojos con todo su caos y todo su encanto.


Aceras y calles repletas de color y de vida, donde poder cortarse el pelo por 1$ en cualquier esquina preparada con un espejo y un sillón de peluquería; reparar o hinchar las ruedas de la bici en un taller improvisado provisto de una bomba de inflar y unas pocas herramientas; comprar una barra de pan en mitad de la carretera que te vende amablemente una señora bajo una sombrilla; señoras que portan en un carrito una báscula con medidor de altura para que te peses en cualquier lugar de la calle; jaulas con coloridos pajarillos colgadas de árboles, farolas o cualquier otro invento; tiendas-casa en las que se desarrolla su vida y te venden una camiseta de marca mientras cena toda la familia junta sentada en el suelo sus tradicionales cuencos de sopa, llamados Pho; el colorido de las mascarillas protectoras que llevan por la calle la mayoría de ellos para protegerse de la polución; la señora que va tocando la campanilla y empujando el carrito de recogida de basura para mantener limpio todo este caos; …; todo esto, es Hanoi.

¡Tam biet Hanoi!


miércoles, 26 de octubre de 2011

Leyendas de miedo del Madrid antiguo (2ª parte)

Quedan 5 días para la noche más terrorífica del año!!! Aquí tenéis la segunda parte del tour de leyendas de miedo por el Madrid histórico. ¿Viviréis alguna experiencia paranormal? Uyyyy, qué miedo!!!


Casa de las Siete Chimeneas (Plaza del Rey, 1 c/v Infantas, 31):
No hay casa más misteriosa en Madrid que la llamada Casa de las Siete Chimeneas, hoy, sede del Ministerio de Cultura.
Hay varias versiones acerca de lo que realmente pasó, y sigue pasando, la historia y la leyenda se mezclan en varias historias que pululan en diversas fuentes. Todas las versiones comienzan con el desposamiento del capitán Zapata y la joven Elena, camarera al servicio del Rey.
Apenas días después de su boda, el capitán tiene que marchar a luchar en la batalla de San Quintín, donde moriría con el nombre de su amada en la boca. Elena quedó destrozada, encerrada en su habitación durante meses. La servidumbre solo la oía llorar y quejarse de su desdicha. Una mañana su cuerpo aparece muerto con una sonrisa sobre el lecho conyugal.
Extrañamente el cadáver desaparece, unos acusan al padre de Elena, otros dicen que está emparedada en algún lugar de la casa. Poco después, el padre de la desdichada se ahorca de las vigas de la casa. El rey Felipe ordena una investigación de los sucesos, más por acallar los rumores que la unían sentimentalmente a la fallecida, que por otra cosa. Nada da resultado y la incógnita sobre las circunstancias de la muerte siguen siendo desconocidas.
Algún tiempo después, cuando todo empezaba a olvidarse empezó a correr el rumor de que algunas noches, tras el toque de ánimas aparecía en el tejado la figura de una dama vestida con vaporosos vestidos blancos, alumbrándose con una antorcha caminaba por las tejas con decisión y sin miedo hasta situarse en la parte más cercana al Palacio Real. Allí se arrodillaba, mientras se daba golpes en el pecho hasta que iba difuminándose la imagen.
Las interpretaciones a la leyenda son varias. Quizá se trató de una amante del rey que casó con uno de sus capitanes, al que el monarca mandó asesinar por celos, cuando a pesar de haber destinado lejos a su marido esta se negaba a prestarse a sus requerimientos. Otros hablan de un padre celosísimo que no dudó en matar a su propia hija para ocultar un delito incestuoso y luego suicidarse. Otros pocos se quedan con la historia romántica sin más: una amada que no puede abandonar este mundo por la pena.
Lo que está claro es que esta zona concentra, por las razones que sean, algún tipo de interés para los espectros porque en este mismo área, según unos en la misma casa, se cuenta la historia de un hacendado de las Indias que, vuelto a la Corte, decidió desposarse con una jovencita que había sido amiga del rey (otra vez). Cuando terminó la ceremonia el viejo rico corrió a la alcoba para culminar la noche. No halló a su esposa y la buscó por toda la casa. En el sótano del edificio la encontró, muerta, con un puñal de rico brocado clavado en el pecho y las arras de la ceremonia, regalo del mismísimo rey, esparcidas por el suelo a su alrededor.
Estas apariciones y periódicos sucesos extraños en la casa, mantuvieron viva la leyenda hasta nuestros días. Pero el final de la historia aún estaba por llegar. En el siglo XIX se destinó el inmueble para sede del Banco de Castilla. Empezaron las obras de acondicionamiento. Un día, la cuadrilla de obreros que trabajaba en el sótano topó con un macabro hallazgo: un esqueleto de mujer y monedas de oro del siglo XVI. Pero no era el único cadáver que esperaba entre las paredes de la casa: en 1960 en otras obras de reforma se encuentra el esqueleto de un hombre emparedado entre los ladrillos de un muro. Hasta hoy, dos muertos que descansaban entre las paredes de esta casa en un lecho que probablemente no habían elegido, ¿cuántos más esperan a ser descubiertos algún día?


Palacio de Linares:
El Palacio fue encargado en 1873 por los marqueses de Linares al arquitecto municipal Carlos Colubí e inaugurado en 1900. Para entonces, el edificio ya estaba maldito.
El marqués José de Murga había contraído matrimonio con una joven de condición humilde, Raimunda de Osorio, sin que nadie pudiera impedírselo, ya que el único opositor al matrimonio, Mateo de Murga (padre de José), había muerto, llevándose a la tumba un secreto que destrozó a la pareja: José y Raimunda eran hermanastros.
A partir de este momento, la historia deja paso a la leyenda y se dice que como fruto de esta unión nació Raimundita, que fue asesinada al nacer.
En mayo de 1990, el Palacio entra en obras. A partir de ese momento, los obreros y guardas jurados afirman oír ruidos, pisadas y voces de ultratumba que dicen: «Yo tuve una hija», «Mi hija Raimunda… Nunca oí decir mamá», y que fueron atribuidas a Raimunda de Osorio. A continuación, responde la voz de Raimundita: «Mamá…Yo no tengo mamá». Por último, replica el marqués: «¡Fuera... No, aquí no!».
Las psicofonías recogidas resultaron ser falsas.

Museo de Arte Moderno Reina Sofía:
Decenas de hechos paranormales denunciados por los funcionarios del Museo han hecho que sea uno de los lugares más misteriosos de Madrid. Su historia comienza a finales del siglo XVIII, cuando es construido por José Hermosilla y Francisco Sabatini para asumir las funciones de Hospital General. En aquel lugar murieron miles de personas que fueron enterradas en su subsuelo. En la plaza que ahora ocupa el aparcamiento público se encontraron fosas comunes, llenas de restos óseos de cientos de fallecidos que no habían tenido acceso a un cementerio. Aún más, en la investigación antes citada, se buscó en los sótanos, donde aún hoy se encuentran lápidas de los enterramientos que se efectuaron allí a lo largo de su historia. Así, empezaron a surgir multitud de historias sobre el Hospital: todas las noches, los espíritus de los fallecidos invitaban a los enfermos a formar parte de una legión de almas errantes.
En 1992 se instaló allí el Guernica, de Picasso. A partir de entonces, los funcionarios del museo aseguraban oír ruidos extraños, alarmas que se disparan… Técnicos en parapsicología afirman que los hechos eran provocados por el ánima del artista. Otros, que se trataba de la de un sacerdote que murió allí torturado en la Guerra Civil.
El 21 de abril de 1995 Diario 16 publicaba un artículo en el que se hacía público un informe de un grupo de investigadores respecto a ciertos sucesos extraños. Con fecha del 1 de marzo del mismo año se hablaba de: puesta en marcha de los ascensores una vez apagados, puerta cerradas con llave que se abrían solas, ruidos de pasos, presencia de entidades con hábito religioso por los pasillos y algunos hechos más.
No queda todo ahí. En febrero de 1998 surgieron nuevos testimonios del personal. Una de las vigilantes encargada del acceso nocturno a los ascensores notó empujones de manos invisibles, otro pidió el traslado tras ver por los pasillos a una comitiva de monjas. Está claro que algo pasa en el Museo Reina Sofía, la clave está, quizá, en su historia.

Templo de Debod:
Este monumento fue donado a España en 1970 por el rey Nasser de Egipto para agradecer al gobierno español su ayuda para salvar los restos arqueológicos del valle de Nubia, ya que en ese lugar iba a ser construida la presa de Asuán. En realidad, lo que ha llegado hasta nuestros días del Templo de Debod es una réplica del santuario primitivo, construido en el siglo IV a.C. para adorar al Dios Amon. Cuenta la leyenda que, desde que el templo fue trasladado a Madrid, por las noches aparece en sus alrededores un gato negro que podría ser una representación del dios Amon.

Monasterio de la Encarnación (Plz. de la Encarnación, 1):
A la sangre de San Pantaleón se le han atribuido curaciones milagrosas. Además, hay un documento de 1724 firmado por 13 médicos y teólogos afirmando que, cada 27 de julio, coincidiendo con su festividad, la sangre se licua sin que se sepa la causa. El edificio que la alberga fue levantado en 1611 por Juan Gómez de Mora y Ventura Rodríguez, bajo las órdenes de Felipe III para guardar esta reliquia, ya que el rey había prometido construir un monasterio en honor al Misterio de la Encarnación si lograba echar a los moriscos de su reino.

Casa de los gatos (C/ Sacramento):
Antiguo caserón habitado por dos ancianas y sus más de 15 gatos. Una noche, gritos y aullidos terribles. Nadie se atrevió a entrar hasta la mañana siguiente, cuando las encontraron muertas. Habían sido atacadas por sus propias mascotas. La leyenda dice que sus espíritus siguen saliendo algunas noches a alimentar a los gatos callejeros.

Iglesia de San Pedro El Viejo (Plz. de la Paja):
Dicen que la primera campana se colocó sola, sin ayuda humana. Pasaba mucho, se quedó atascada al arrastrarla por la plaza, y cuando volvieron al día siguiente para seguir intentándolo, ya estaba puesta en su sitio.



Puente de Segovia:
Testigo de múltiples suicidios. Cuenta la leyenda que el primero fue el de una joven en el S.XIX por amor. Las enaguas frenaron la caída.

martes, 18 de octubre de 2011

Leyendas de miedo del Madrid antiguo (1ª parte)

El próximo 31 de octubre llega la noche de Halloween y para que la disfrutéis de una manera diferente, os propongo que hagáis un tour por las calles del Madrid histórico, cuyos edificios y rincones albergan inquietantes historias que la mayoría desconocemos. Aquí os dejo la primera parte del tour, y en unos días os paso la segunda parte.


Palacio Real:
Cuenta la superstición que, antiguamente, los terrenos situados entre la cuesta de San Vicente y San Francisco El Grande, estaban habitados por brujas, duendes y fantasmas, que empezaron a manifestarse durante el reinado de Alfonso VI y la construcción del antiguo Alcázar, en 1537, por haber visto perturbada su paz. Muchos obreros murieron inexplicablemente durante la construcción.
El suceso más importante ocurrió el día de Nochebuena de 1734. Mientras Felipe V pasaba las fiestas en el Palacio del Buen Retiro, misteriosamente el fuego devoraba el Alcázar y las llamas destruían para siempre pinturas y objetos de gran valor. Fue tan violento el incendio, duró 4 días, que, según relatos de testigos, muebles y cuadros eran arrojados por las ventanas al no ser posible sacarlos por las puertas. Así se salvaron grandes telas de maestros, que hoy admiramos en el Museo del Prado. Todavía pueden observarse hoy, por ejemplo, los efectos del chamuscado en el retrato ecuestre del Emperador Carlos V en la Batalla de Mulberg, de Tiziano. Cuenta la leyenda que el incendio fue provocado por la venganza de las ánimas que habitaban el lugar y que vieron perturbada su paz.

Entonces, Felipe V encargó en 1735 erigir el palacio “más grandioso del mundo”, según sus propias palabras, sobre las cenizas del Alcázar. Por temor a nuevos incendios, la entera construcción fue realizada en piedra. La consecuencia fue que las habitaciones del palacio, todas abovedadas, exigieron tal espesor de los muros para el contrarresto y soporte de las bóvedas que este espesor alcanzó en la planta baja los cuatro metros. Comienza entonces una remodelación iniciada por Filippo Juvara y seguida por Juan Bautista Sachetti y Ventura Rodríguez que no está exenta de leyendas. Por ejemplo, durante su construcción se rumoreaba la existencia de fantasmas o demonios que trepaban por sus muros aún por concluir ante el asombro y miedo de los obreros.

También hubo "accidentes laborales" achacados a espíritus malévolos que empujaban al vacío a los trabajadores. Ante estas manifestaciones maléficas, Felipe V decide realizar un exorcismo.
Su esposa, Isabel de Farnesio, una mujer con fama de supersticiosa, también liga sus sueños a esta construcción. Cuenta la leyenda que tras una espantosa pesadilla en la que veía cómo un terremoto asolaba Madrid, ordenó retirar todas las estatuas de las balaustradas y colocarlas en la plaza de Oriente. Quiso así poner a salvo su vida de una premonición en la que moría aplastada por una gran estatua.
Al finalizar las obras, y para que el arquitecto no pudiese construir otro palacio igual, Felipe V ordenó que le sacaran los ojos y le cortaran los brazos y la lengua. Cuenta la leyenda que una de las cabezas que adorna el frontispicio del Palacio representa a uno de los arquitectos y que algunas noches se oyen voces y ruidos y se mueven muebles en salas cerradas, provocados por él.
Antes, otro rey, Carlos II el Hechizado, fue sometido a un exorcismo en Palacio en 1698. Se llegó a asegurar que el monarca fue embrujado, cuando tenía 14 años, con un chocolate en el que se diluyeron los sesos de un muerto. Se atribuyó el hecho a su madre, que habría sido ayudada por su valido Valenzuela, el duende. Y es que ya por esos años, se hablaba de un duende que recorría las estancias de Palacio asustando a propios y extraños. Pero como suele ocurrir con muchas leyendas e historias antiguas, en esta ocasión terminó con nombre y apellidos, pues el susodicho duende burlón pudo ser un confidente sigiloso de María de Austria. Apresado finalmente, convirtió su vida en una leyenda de espías.
Y si sus muros fueron testigo de hechos que muchos calificaron como paranormales, su entorno también ha pasado a la historia con leyendas de misterio. Es el caso del Campo del Moro, un bello jardín palaciego que en sus orígenes sirvió de escenario de torneos y cacerías y que, con el paso del tiempo se trastocó en paraje fantasmal para la aristocracia.
Mucho se habló del fantasma embozado del Campo del Moro -quizá para tapar embarazos no deseados- y del oso desaparecido. Cuenta la leyenda que el rey Juan II, aunque tildado de homosexual, pobre de carácter y fácilmente influenciable, fue muy bien recibido por el pueblo de Madrid. Se le obsequió con un osezno y su domador, que fueron instalados en el Campo del Moro. El adiestrador amaestró al animal violentamente. Una noche, el oso se escapó de su jaula y al día siguiente desapareció su domador. En las noches de luna llena los centinelas contaban que se oían pisadas, gruñidos y gritos humanos. Algunos afirmaron haber visto entre los árboles las sombras de un animal y una persona que huía de sus garras. Esta leyenda cobró fuerza con el paso de los años.


Palacio de Cañete (Mayor, 69):
Actualmente, el edificio está ocupado por el Patronato de Turismo y antes ha sido residencia temporal de algunos gobernadores civiles y alcaldes de la Villa. En 1654 corrió el rumor de que estaba habitado por ruidosos duendes, que movían muebles y lanzaban alaridos nocturnos. Cuentan que el espíritu del marqués de Cañete, que fue asesinado, se paseaba por los pasillos de su mansión, lamentándose, hasta que se descubrió al verdadero autor de su muerte.


Plaza Mayor:
El hecho de que, hasta 1765, fuera el lugar principal de las ejecuciones públicas de la Inquisición, hizo que surgieran multitud de rumores en toda la villa sobre la existencia de fantasmas en las casas de los alrededores. Éstos fueron avivados por los propios vecinos de la zona, que aseguraban que todas las noches se podían oír los gritos de los ejecutados. Se colocaba el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote; frente a la Casa de la Panadería, si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería, si era de cuchillo o hacha. Posteriormente, la plaza sirvió de coso taurino.


Iglesia de San Ginés (calle Arenal):
Es uno de los templos más antiguos de Madrid: hay constancia de que ya existía en el 858. Y sobre sus muros rondan dos leyendas, aunque quizá sea una sola con los personajes cambiados. La primera dice que en el atrio de la iglesia un joven mató a su novia. La otra habla de unos criminales que asesinaron a un hombre y le cortaron la cabeza, que colocaron a los pies de la Virgen. Se habla del fantasma sin cabeza, pero que habla y que se aparecía en la puerta del templo al caer el sol. Con el tiempo este fantasma desapareció.
La lonja que da a la calle Arenal sirvió de cementerio. Y de allí desenterró la Inquisición muchos huesos, que fueron quemados por suponérseles de los judíos que vivían en aquel paraje cuando sólo era un arenal. Para más detalles siniestros, a este templo asistía el Tribunal de la Inquisición para oír una misa y un sermón el día que la bula se publicaba.
El elemento más curioso de la iglesia ha sido un gran cocodrilo colocado a los pies de la Virgen de los Remedios. La referencia es en pasado, pues fue llevado a restaurar y no parece que esté en condiciones de volver a su ubicación. Este animal también tiene su leyenda. Un gran tronco de árbol cayó sobre el cocodrilo, salvó la vida de Alonso de Montalbán, y dejó al descubierto en su interior la imagen de una Virgen.
En un lateral del coro está una imagen de la Virgen dentro de un tronco. Es la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja.
Para los curiosos: en esta iglesia fue bautizado Quevedo, se casó Lope de Vega y San Isidro acudía a diario a rezar antes de ir a trabajar.


Real Casa de Correos (Puerta del Sol):
El reloj de la Real Casa de Correos marca el final y el principio del año para numerosos españoles, pero pocos conocen que tanto su maquinaria como la edificación misma guardan leyendas misteriosas y de transfiguraciones.
Cuando Carlos III, allá por 1768, ordenó construir la Real Casa de Correos poco podía imaginar que su historia estaría ligada a la polémica y a leyendas del Averno. Este edificio, primero sede de la Administración del Correo Central, después Capitanía General, Gobierno Militar y guardia de prevención, llegó al siglo XIX como Ministerio del Interior y luego de la Gobernación. Posteriormente acogió la Dirección General de Seguridad y, en la actualidad, como Real Casa de Correos, es la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, con su arquitectura original bastante recuperada.
Situado en un lugar emblemático para Madrid -la Puerta del Sol- y para las carreteras españolas -a sus puertas se sitúa el famoso kilómetro 0-, ya su propio diseño levantó a los habitantes de la Villa contra su arquitecto, el francés Jaime Marquet. Y es que los madrileños hubieran preferido para tan simbólico edificio un nombre español y ligado a la historia de la ciudad, Ventura Rodríguez, quien, como recordó Fernández de los Ríos, ya había presentado unos planos para este proyecto.
La burla y la mofa -incluso el desprestigio- cayeron sobre este arquitecto francés, al que se acusó, incluso, de haber olvidado construir la escalera interior de este edificio, de planta rectangular y organizado en torno a dos patios interiores.

Pero volvamos a los primeros momentos de las obras, pues ahí es donde surge la leyenda endemoniada. Cuentan crónicas antiguas que unos albañiles que participaban en las tareas de construcción recibieron la terrorífica visita de Satanás. Al parecer, entre puesta de piedra de Colmenar y yeso, una voz profunda se dirigió a ellos y les recordó que la edificación era propiedad del Infierno. De nuevo la leyenda recuerda que la culpa de todo eran los planos del francés.

Con el miedo calado hasta los huesos, los obreros se negaron a trabajar por temor a una nueva visita del Príncipe de los Infiernos. El director de la obra no tuvo más remedio que poner los hechos en conocimiento de la Inquisición. Ya con un destacado fraile presente en las obras -y en la nómina-, los trabajadores volvieron al tajo aún con ciertos temores. Afortunadamente, bien sea por la presencia del religioso o por compromisos del diablo, el caso es que no volvió a sentirse la presencia maligna en el edificio.
Pero este edificio, que alojó en su tejado el primer telégrafo óptico de España, aún recuerda otra historia singular que refiere una transfiguración. El protagonista en esta ocasión es su célebre reloj, procedente de la antigua iglesia del Buen Suceso.
Aunque ahora concite aires festivos cada 31 de diciembre, y con el nuevo año sus alrededores aparezcan sembrados de confeti, gorros, matasuegras y corchos de cava, en plena ocupación napoleónica sirvió de refugio a un militar francés -otra vez un francés surge en esta historia-.
Contaba el pueblo llano que cuando las tropas napoleónicas entraron en la ciudad de Madrid, un capitán de dragones francés ocupó este regio edificio con una pequeña compañía de soldados. Los madrileños, fieles a su carácter y enfurecidos por el asalto, rodearon la Casa de Correos y los militares huyeron, aunque nunca apareció el capitán francés.
La leyenda cuenta entonces que Lucifer, para ayudarle, le había escondido en el flamante reloj. Fueron convocados especialistas relojeros de todo el país que revisaron la maquinaria y sólo encontraron un pequeño ratón. Se pueden imaginar el triste final que corrió el pobre roedor, confundido con un militar amigo del demonio.

miércoles, 5 de octubre de 2011

De tapeo a la cervantina

¿Sin planes para el fin de semana? Aquí va una sugerencia.

Destino: Alcalá de Henares



Olvídate del coche por un día y por 5,70 € compra el billete de ida y vuelta del tren de Cercanías en la estación de Atocha RENFE. En media hora estarás en el centro de Alcalá de Henares.

Para empezar, un buen desayuno en Oh Lalá (c/Mayor, 8), muy buenos precios (desde 1,65 €) y una terraza interior que seguro no te dejará indiferente. No te quedes en la entrada!!!!

Después toca ruta cultural para bajar el desayuno, no dejes de visitar la Casa de Cervantes, es gratuita y tiene un patio interior de lo más agradable. Para los más curiosos, en la calle Mayor fijaos en los desagües de las casas con forma de cabeza de dragón, y en el nº 13 y 17 de esta misma calle, ¿encuentras la mirilla de la puerta? Echa un vistazo encima de tu cabeza y la descubrirás.

Tras nuestro paseo, llega la hora del tapeo. En la mayoría de los restaurantes de Alcalá de Henares, por 2,50 € tienes tapa y bebida. Pero qué tapas!!!! Hamburguesas con patatas, pinchos morunos, sándwich mixto, huevos fritos con morcilla y papas, tostas de gulas y de salmón más grandes que la palma de la mano, molletes de lomo con queso o jamón…



Mi recomendación va para el restaurante Indalo (c/Libreros, 9). Aquí la tapa con bebida cuesta 2,60 €, pero la decoración y lo acogedor que es el salón, bien merecen 10 céntimos más.

Después de todas las cervecitas, la vuelta…. Sin problema, recordar que habíamos dejado el coche en casa. A disfrutarlo!!!